Qué pasó con los X-Men de Fox y por qué vuelven ahora
Veinte años de derechos repartidos entre tres estudios, explicados en cinco minutos: por qué los X-Men no estaban en el UCM, cómo volvieron y cuáles de sus trece películas hacen falta.
Por qué Marvel no tenía a sus propios personajes
En los noventa, Marvel estuvo al borde de la quiebra. Para sobrevivir hizo lo que hace cualquier empresa sin dinero: vender lo que tenía. Y lo que tenía eran los derechos de sus personajes para el cine.
Fox se quedó con los X-Men, Deadpool y los Cuatro Fantásticos. Sony se quedó con Spider-Man. Marvel se quedó con el resto: Iron Man, el Capitán América, Thor, Hulk. Los que nadie quería.
Cuando en 2008 Marvel montó su propio estudio y empezó el UCM con Iron Man, lo hizo con los personajes que le habían sobrado. Que aquello funcionara es una de las mayores ironías de la industria.
Los veinte años de los X-Men en Fox
Mientras el UCM crecía, Fox hacía sus propias películas de mutantes en un universo aparte, sin ninguna conexión. Trece en total, entre 2000 y 2020, con dos repartos distintos: el clásico —Patrick Stewart, Ian McKellen, Hugh Jackman— y el joven de Primera generación.
Nunca se cruzaron con los Vengadores. No podían: eran de otra empresa.
La compra que lo cambió todo
En 2019, Disney compró la 20th Century Fox. De golpe, los X-Men, Deadpool y los Cuatro Fantásticos volvían a casa.
Pero quedaba el problema narrativo: ¿cómo metes en el UCM a unos personajes que llevan veinte años en su propia continuidad, con su propia historia y sus propios actores? El multiverso es la respuesta. No hace falta explicar que siempre estuvieron ahí: basta con que sean de otro universo.
Deadpool y Lobezno es la película que hace ese puente de forma explícita, y por eso es obligatoria.
Cuáles hay que ver de verdad
Aquí está lo importante, y es una buena noticia: de las trece, hacen falta cuatro. Marvel ha recuperado a los actores, no las tramas.
- X-Men (2000). Presenta a Xavier, Magneto, Cíclope y Mística: exactamente las caras que vuelven. Es el punto de entrada obligatorio.
- X2 (2003). La mejor del grupo clásico y la que mejor los define antes de reaparecer.
- Días del futuro pasado (2014). Junta los dos repartos y maneja líneas temporales alternativas. Es el precedente directo de lo que Doomsday quiere hacer.
- Logan (2017). El cierre del personaje. Deadpool y Lobezno no para de referenciarla, y sin ella te pierdes el subtexto entero.
Son once horas. Las otras nueve películas suman quince horas más y no aportan casi nada al asunto: Apocalipsis, Fénix Oscura, Orígenes: Lobezno y Los Nuevos Mutantes se pueden saltar sin remordimiento.
Y los Cuatro Fantásticos
También eran de Fox, y por eso llegaron tan tarde al UCM. Los Cuatro Fantásticos: Primeros Pasos los presenta desde cero en 2025, en su propio universo, y es imprescindible: es la familia que Doomsday pone en el centro.
De las películas de Fox de los Cuatro Fantásticos no hace falta ver ninguna. Ninguna, de verdad.
Marca lo que ya has visto y mira cuánto te queda de verdad.
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